El equipo de César Iglesias pagó su total desacierto en ataque y su relajación tras un inicio irreal. Los catalanes impusieron su ritmo.
El inicio de partido fue irreal. A los pocos minutos de partido, el Beirasar Rosalía dominaba con claridad, más de la que indicaba el marcador (6-2, 9-6) al Prat Joventut, ese filial que hasta entonces sólo mostró fallos, inconsistencia y bisoñez. Y seguro que uno y otro, Beirasar y Prat, recordaron el primer partido de la Liga, cuando el equipo santiagués apalizó a su rival.
Ese fugaz pensamiento, verlo tan fácil y esperar la repetición de la jugada, fue fatal para el Beirasar y salvó al Joventut. El deporte castiga la mínima relajación, y ayer castigó al Beirasar, que pronto se vio perdido: a medias entre su torpeza atacante, allí nadie la sabía meter, y la buena defensa de un rival que cada minuto parecía más alto y más atlético, los locales sólo anotaron quince puntos en el primer cuarto, diez más en el segundo. Con doce de desventaja frente a un Prat que se limitó a correr, luchar, defender y saltar, llamó a la épica en la segunda parte.
Con otra mentalidad, ya centrado en defender más y en atacar mejor, pareció que el Beirasar le daría la vuelta: 35-40. Pero pronto volvieron los tiros alocados (Vereen lanzó seis triples, metió dos), la torpeza bajo aros (Legasa) y los triples del Joventut (Samir Adam, Bassa, Matías que ayer fue el mejor) hicieron el resto.
Beirasar Rosalía: De la Fuente (6), Joseph (4), Posse (2), Kangas (5), Legasa (13), -cinco inicial- Pantín (7), Merino, Ferreiro (1) y Vereen (14).
CB Prat Joventut: Comas (9), De la Rosa (8), Matías (15), Llorens (8), Jelinek (4) -cinco inicial, Martí, Llovet (4), Samir Adam (10), Bassas (6), Van Schaik.
Árbitros: Jerez y Perera.
Parciales: 15-18, 10-20, 15-15, 12-11.
Campo: Rosalía, 350 personas.