Segunda victoria del Ourense Termal en la Liga, contra un Estudiantes de Lugo incómodo hasta el final. El equipo de Augusto Estévez mejoró su defensa en la segunda parte y tuvo más temple en los últimos minutos.
Otra victoria más. O ‘sólo nos faltan 12’, que diría el técnico Augusto Estévez. Su equipo venció en el derbi Ourense-Lugo a pequeña escala, contra un Estudiantes pesadete hasta el final.
El Termal llevó el ritmo a tirones. Se despegaba pero siempre dejaba alguna piedrecita para que el rival siguiese el rastro. A veces algún despiste en una defensa de buen tono general, a veces una serie de ataques sin criterio, o por el bajo acierto en los tiros libres. Y eso que cambiaron la canasta, a ver si tal.
En otras ocasiones por la inspiración visitante, que también juega. Esteban Gómez se dejó el fusil con mira telescópica y trajo el arcabuz. En su lugar surgió un Mikel Uriz tan espléndido en la primera parte como emborrachado de balón en la segunda.
Hasta 15 cambios de ventaja hubo en el marcador. Llegados al minuto 36, empate, 73-73, y mucha incertidumbre. En esos minutos, el Termal estuvo más agudo, quizá no muy acertado pero sí más práctico para sacar un triple aquí, un tiro libre allá o una falta del rival.
Dispone su técnico de un variado arsenal. Si además consigue que las rotaciones rindan a buen nivel -Peleteiro fue el mejor ejemplo-, el ensamblaje del equipo se solidificará más pronto. De momento, cuartos y en progresión para viajar a la pista del Xiria, el próximo sábado.
OURENSE TERMAL: Pacreu (19), Conde-Corbal (6), Álvar Vázquez (16), Amorós (8) y Quintana (11) -equipo titular- Díaz (5), Pérez, Fernández (4), Peleteiro (6), Gómez y Quintas (9).
ESTUDIANTES: Pereiro (4), Gómez (12), Oubiña (11), Bonell (7) y Saad (4) -equipo titular- Castells (2), Pardo (5), Otero, Uriz (26) y Abel (5).
ÁRBITROS: S. Iglesias y P. Sanjurjo.
INCIDENCIAS: Os Remedios.