La final de la Liga Portuguesa echó a andar el pasado viernes en la localidad de Ovar, donde el equipo local “pasó por encima” a FC Porto en el partido inaugural de la serie.
El partido comenzó igualado (19-16 primer cuarto) a pesar de que en el segundo cuarto Ovarense comenzó a distanciarse en el marcador (38-21 al descanso)
En la segunda mitad Ovarense siguió imprimiendo un ritmo que un desacertadísimo FC Porto no pudo aguantar. Prueba de ello son los dos últimos parciales: 26-13 y 19-12.
Al final, el 83-46 reflejaba la superioridad de Ovarense en el primer envite. Cabe destacar la aportación de los cuatro jugadores americanos de Ovarense: Greg Stempin (19-11), Shawn Jackson (12-9), Cordell Henry (17) y Ben Reed (12)
Por FC Porto llama la atención que ninguno de sus jugadores llegase a los 10 puntos anotados, siendo Rodrigo Mascarenhas el jugador más efectivo (8 puntos y 9 rebotes)
Augusto Sobrinho disputó 11:30 minutos aportando un rebote y una asistencia.
Tras este primer partido, la incógnita era ver cuál sería la imagen mostrada por FC Porto en el segundo (también en Ovar) ya que el 2-0 condicionaría bastante los dos siguientes partidos de Porto.
El equipo de Alberto Babo se mostró muy concentrado y responsabilizado después de tan dolorosa derrota.
Al igual que el viernes, el choque comenzó muy igualado, finalizándose con un 19-17 favorable al equipo local. En el segundo cuarto, FC Porto apretó el acelerador y tomó una ventaja de 10 puntos llegado el descanso, gracias a un parcial de 13-25 (32-42)
En el tercer cuarto la diferencia se fue hasta los 21 puntos, maquillando Ovarense la diferencia final en un último cuarto dominado por los locales (34-21)
Por Ovarense destacó la aparición de Elvis Evora (13-11) y los 21 puntos de Ben Reed. Por los Dragoes, lo más destacable fueron los 28 puntos de Julien Blanks (máximo anotador del partido), los 15 rebotes de Rodrigo Mascarenhas y los buenos minutos de Augusto Sobrinho (13 minutos, 5 puntos, 1 rebote)
El joven escolta ha visto incrementado su tiempo protagonismo en esta final, respondiendo a la confianza depositada en él, con una muy buena actitud defensiva.
Al final, el 79-87 deja la serie empatada a una victoria, trasladándose a Porto. El tercer partido se disputará el jueves y el cuarto el sábado en el Pabellón de Matosinhos (Porto) que registrará (según las predicciones) un lleno con más de 5000 espectadores.